Cómo empezar tu práctica de yoga en casa (sin agobiarte)

Muchas veces pensamos que practicar en casa requiere un gran espacio, mucho tiempo o una disciplina impecable. Esa idea suele bloquearnos antes de empezar. La verdad es que el yoga en casa puede ser simple, ligero y profundamente transformador, siempre que lo abordemos con amabilidad y realismo.

 

Hoy quiero compartirte algunos consejos para que empieces tu práctica sin agobios, paso a paso.

1. Crea tu rincón de práctica

No necesitas una sala dedicada ni un espacio perfecto. Basta con un pequeño rincón donde puedas extender tu esterilla. Mantenerlo ordenado y añadir algún detalle personal —una vela, una planta, una imagen que te inspire— puede ayudarte a asociar ese lugar con calma y conexión.

2. Empieza con poco tiempo

Olvídate de proponerte una hora diaria si eso te resulta imposible. Diez o quince minutos pueden ser más que suficientes. Lo importante no es la duración, sino la constancia.Una mini práctica podría ser tan simple como:

  • Respirar de forma consciente durante 2 minutos.

  • Hacer gato-vaca para soltar la espalda.

  • Pasar por perro boca abajo.

  • Terminar en postura del niño.

3. Diseña tu ritual de inicio

Un pequeño gesto puede marcar la diferencia. Puede ser encender una vela, juntar las manos en el corazón o simplemente cerrar los ojos y tomar tres respiraciones profundas. Ese ritual le dice a tu mente y a tu cuerpo: “ha llegado el momento de estar presente”.

 

4. Sé flexible y amable contigo

Habrá días en que tengas más energía y quieras moverte, y otros en que prefieras quedarte en una postura restaurativa o sentarte a meditar. Todo eso es yoga. Recuerda: no se trata de hacerlo perfecto, sino de volver a la práctica, una y otra vez.

 

5. Hazlo tuyo

Prueba diferentes momentos del día, rutinas y estilos de práctica hasta encontrar lo que más resuene contigo. La práctica en casa es tu laboratorio personal, un espacio íntimo para escucharte y explorar lo que realmente necesitas.

El yoga en casa no empieza con grandes planes, sino con un gesto pequeño: extender la esterilla, respirar y presentarte. Cada vez que lo haces, aunque sea por unos minutos, estás cultivando presencia, constancia y transformación. 🌸
 
Espero que con estos consejos te de ánimo para te adentrares en esta filosofía de vida.
 
Con amor,

Susana